viernes, 27 de febrero de 2015

¿Esto es mejorar la salud?

Si me preguntan en que enfoco la mirada en estos momentos responderé: siento profunda indignación por la 'Ley Estatutaria'. Sé que los problemas de las Eps han tenido tal relevancia que todos nos hemos cansado de escuchar lo mismo, pero la "nueva mejoría" como dijo el presidente Juan Manuel Santos parece encender de nuevo esa indignación.

Se me hace caótico encontrarme en un lugar con cuatro paredes, rebosado de personas acostumbradas a soportar lapsos extensos de tiempo; el sofoco de un día perdido para escuchar "Dentro de tres meses, o quizá más" o lo peor: arriesgarse a una negación del servicio, con los infiernos de la salud hoy mueren esperando una respuesta; aunque con está nueva ley no se puede negar una atención de urgencia.

La nueva reforma de la salud expone abolir el 'Paseo de la muerte' sin embargo afirman que el POS seguirá firme hasta el 2017, que paradoja, ¿verdad? osea que ¿Seguiremos por aproximadamente dos largos años quejándonos de la misma salud e intentando buscar un "amparo"? Está famosa 'Ley Estatutaria' es una oleada de rumores para 'tranquilizar' las inquietudes de muchos usuarios. Temo encontrarme en la tercer EPS con mayor deuda (Coomeva), y como lo dijo Jaime Arias Ramirez: "No hacerse ilusiones" Porque esto es sólo es una vocería más del gobierno.

viernes, 20 de febrero de 2015

Estigma III

Adiós, una vez más despido este ser interno que ha de inculcar razones innecesarias para arremeter atroces actos a una persona que no veré más, sólo decidí esconderla en un rincón del espejo, era su foto, para reflejarlo todos los días con mi ojos, contrastar el brillo y la decadencia de aquello que murió hace poco. No recuerdo una noche de felicidad desde que sólo el recuerdo quedo. Llegaba a la casa, y cara a cara en el espejo me encontraba con un yo paralelo, dónde me recordaba quien era y que crimen sentimental había cometido. Había abandonado el fuego avivante, costo mucho hacerlo; pero ahora entrañablemente resulta ser alivio seguro para la tranquilidad de mi pasado. Era una bola de fuego a punto de rodar e incendiar lo poco que en mi quedaba. No era algo desagradable. Opuesto a ello: era deseable, incandescente. Simplemente había una regla, y no la podría romper durante mucho tiempo, aunque ya lo había hecho. Desplome los esfuerzos que con tanto mérito construí. Colapso la entrada de dos premisas: evitar y acceder. Cómo controlar estos desenfrenos, torpeza de mis actos, para hallar un sentimiento llamado querer.



sábado, 7 de febrero de 2015

Puertas y un sentimiento

Puertas para todo: el amor, la felicidad, la crueldad, la tristeza y la euforia. Abrí hace tres meses la del amor; o no sé si sea eso, luego la felicidad pasajera, tuve crueldad; la disfrute con la euforia, y termine en tristeza. Trate de engañar los sentimientos, pero ellos terminaron engañándome. Aún te recuerdo y aquellas palabras se esfumaron de tus labios, que recuerdo tan vano el tuyo, que recuerdo tan estremecedor el mío. Desde las entrañas se estremecen las facetas que he pasado por tu piel. Aprovechaba los momentos para seguir a su lado y algún día sabía que habría despedida. ¡Dinamita! quererlo era la debilidad que nunca tuve. Me arde la calma. ¿En realidad esto que siento fue a punto de querer? No imagino quererlo. Hace rato el capricho no me atacaba, insistente. Un giro de ciento ochenta grados tuvo la razón, y uno de trescientos sesenta el corazón.

Estigma II

Día dos: lenguaje corporal.

De solo pensar en tu piel, se erizan mis bellos, aprenden a colocarse firmes. Y rodeando las calles el perfume de tu cuello se dirigió hacia el olfato; directo al sentido más agudo. Pude comprender al voltear la esquina de la vieja calle, el momento crucial de recibir a mi pecho recuerdos de nuestros viernes. 
Cuando imposibilitaba el tiempo alrededor, lo entregaba a ambos. Decidía escuchar tus quejas, arrullarme en tus brazos y ver estrellas entorno a nuestro pedazo de cielo; allí emergían caricias incesantes. La atracción de dos seres inevitables a revelar el fuego interno. Algo consumía las entrañas y me preguntaba: ¿Qué era tanto ajetreo en el vientre? No comprendí que el causante era el fuego. Sin embargo caminaba de su brazo, sentía una fuerza de querer abrazarlo, deslizar mis dedos por su espalda, rozándole una porción de lo que causaba estremecerme por sus besos.
Deslizaba los labios en movimiento ondulatorio para hallar los suyos y ahí nos encontramos la primera vez. Las miradas entendidas del momento, reflejaban el querer. Porque aun sentados frente a la noche nuestros cuerpos hablaban lo que no podría decir la razón. El lenguaje entonces eran caricias.

martes, 3 de febrero de 2015

Estigma I

Si detuviera el instante en que recorren mis lagrimas impediría su trayecto, sé que vienen directo del recuerdo. El tiempo en ocasiones quería detener el lapso entre ambos. Quiero escurrir mi dolor por medio del llanto. Sumergirlo en el pozo del olvido. Malditos labios perpetuaron un recuerdo y duelen, duelen cuando mis lagrimas recorren y me besas.
El sabor a sal no es más que una secuela del amor ya existente. Como no voy querer rasgar tu piel después de tanta ausencia, el interior murió de ganas por compartir las fantasías del tiempo. La composición del réquiem fue para despedir tus labios.
Ahora... te ahogue, querido. Al borde de hundirme logre escapar y mostrar mi cabeza.
Es inevitable no vivir con ímpetu caricias, las caricias de Mayo. Dónde el recuerdo floreció: eficaz, inoportuno, precoz. Bohemios de ese amor que nunca salio a flote, pero lo vivimos.

En un mundo nuevo

Hoy mi canto llora, se desvanece mientras voy perdiendo el aliento, los pajaros gimen, el cielo oscurece. que tanto hizo la noche mientras e...